miércoles, 1 de julio de 2009

LUZ Y PURIFICACION

La Conferencia Episcopal Uruguaya ha comunicado que el Santo Padre aceptó la renuncia a la diócesis de Minas que, según lo señalado en el canon 401 & 2, le había presentado mons. Francisco Barbosa. Esa disposición del Código de Derecho Canónico dice así: " Se ruega encarecidamente al Obispo diocesano que presente la renuncia de su oficio si por enfermedad u otra causa grave quedase disminuida su capacidad para desempeñarlo".

Comunican también los obispos que el Papa nombró a mons. Rodolfo Wirz, Obispo de Maldonado-Punta de Este, Administrador Apostólico de Minas. Y agregan unas consideraciones que reclaman serena meditación:

Los Obispos expresamos el profundo dolor por el grave pecado que ha dañado a la Iglesia y de manera especial a la Diócesis de Minas.

Toda la Iglesia, y en ella los pastores, debe ser luz del mundo y, al mismo tiempo, necesita permanente purificación. Esto nos exige a todos, día a día, una constante conversión y penitencia. Pedimos al Padre, rico en misericordia, que fortalezca a nuestro hermano para continuar asumiendo las consecuencias de sus actos. Y asimismo que estos hechos dolorosos no oculten la fidelidad de tantos.

Tal como hacemos cada año en Semana Santa, cuando renovamos la promesa de cumplir los deberes inherentes a nuestro ministerio, pedimos a las comunidades que oren por nosotros los Obispos y por todos los sacerdotes para que “realicemos cada día, de una manera más viva y perfecta, la imagen de Jesús Buen Pastor, Maestro y Siervo de todos”.

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