Enorme ¡GRACIAS! tengo que dar a Dios por medio de María, y a tantísimas personas que han rezado y siguen rezando por mí (me consta y lo percibo vivamente). Ahora, ya instalado en Minas, siento muy de cerca que la Iglesia es Comunión de los Santos, no sólo en sentido espiritual: un rosario de personas desconocidas que, de repente, se hacen conocidas de toda la vida y se ofrecen para lo que necesite, para lo que sea, por si precisa algo, porque yo vivo aquí a la vuelta, porque si usted supiera cómo hemos rezado por el nuevo obispo cuando todavía no sabíamos quién iba a ser, porque sabe Padre, digo Monseñor, nos encantaría que viniera a casa a almorzar, mire que en Minas lo queremos mucho...
En fin, "¡muy agradecido, muy agradecido, muy agradecido!", como decía Pedro Vargas. También a la fotógrafa espontánea que me mandó estas imágenes. En http://www.iglesiauruguaya.com/ hay más información. Y ustedes comprenderán que, al menos mientras me estreno en este nuevo encargo, no publique tanto como antes lo hacía... Ya aprenderé a organizarme...

