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miércoles, 11 de noviembre de 2009

ANGLICANOS, WELLCOME HOME!

miércoles, 28 de octubre de 2009

SOBRE LOS ANGLICANOS

A la espera de la Constitución Apostólica que regulará la incorporación de los anglicanos a la Iglesia Católica, es interesante el artículo de THE TIMES, de Londres, publicado el día 22.


400.000 anglicanos en todo el mundo buscan la unidad inmediata con Roma

Ruth Gledhill, Sophie Tedmanson, Giles Whittell y Richard Owen



Los líderes de más de 400.000 anglicanos que no están con el sacerdocio de las mujeres han de buscar la inmediata unión con Roma, acogiéndose a la Constitución Apostólica anunciada por el Papa Benedicto XVI. Ellos serán los primeros en acceder a esta opción, que permitirá a los anglicanos incorporarse a un "ordinariato" por el cual estarán en plena comunión con los católicos romanos, manteniendo elementos de su identidad anglicana.


La decisión del Papa es considerada por algunos anglicanos como uno de los acontecimientos más espectaculares de la cristiandad, desde que la Reforma Protestante dio a luz a la Iglesia de Inglaterra hace 400 años.


El arzobispo John Hepworth, Primado de la Comunidad Anglicana Tradicional, que lideró las negociaciones con la Congregación para la Doctrina de la Fe en Roma, dijo que estaba "profundamente conmovido" por la decisión del Papa y de inmediato buscará la incorporación del grupo de 400.000 miembros en todo el mundo. Asimismo describió el acontecimiento como "un momento de gracia, tal vez incluso un momento de la historia".


Los anglicanos practicantes también buscan protegerse del liberalismo al abrigo de Roma. Se teme que la propuesta podría significar un soplo de muerte para la fuerte comunidad anglicana de 77 millones de personas, que ya han tenido que enfrentarse con el cisma producido por la ordenación de homosexuales.


500 miembros del grupo tradicionalista “Adelante en la Fe”, que se opone al episcopado de las mujeres, se reunirán este fin de semana para discutir la propuesta del Papa de acoger al laicado anglicano y a los sacerdotes casados.


Muchos están esperando la publicación, por parte de Roma, de las normas sobre cómo proceder, antes de tomar una decisión. Los involucrados creen que la nueva solución canónica de Roma a la crisis anglicana podría tentar a diócesis enteras y posiblemente incluso a una provincia.


Después del Sínodo General de 1992, en el que se aprobó la ordenación de mujeres sacerdotes, más de 440 sacerdotes dejaron la Iglesia de Inglaterra, la mayoría para ir a Roma. Más de 30 han regresado.


Ahora el Papa ha hecho más atractivo el cambio, ofreciendo a los anglicanos una solución universal que les permite conservar aspectos esenciales de su identidad y crear los seminarios en los que probablemente capacitarán a los hombres casados para el sacerdocio católico. Pero cualquier clérigo en ejercicio enfrentaría una reducción considerable de ingresos. Un clérigo en la Iglesia de Inglaterra tiene un sueldo de 22.250 libras y vivienda sin costo. Los sacerdotes católicos ganan aproximadamente 8.000 libras, pagadas por su parroquia. En algunas parroquias no se puede siquiera pagar eso. El Arzobispo de Canterbury, Dr. Rowan Williams, indicó que no habría compensación económica.


El Dr. Michael Nazir-Ali, antes católico y retirado este año como Obispo Anglicano de Rochester, dio la bienvenida a la “generosidad de espíritu” de Roma al reconocer el patrimonio anglicano. Pero dejó claro que será necesario resolver muchas situaciones antes de tomar decisiones. Los dos obispos designados por el Arzobispo de Canterbury para ocuparse de los opositores al sacerdocio de las mujeres, dijeron que este no es tiempo para “decisiones repentinas”.
Andrew Burnham, obispo de Ebbsfleet, y Keith Newton, obispo de Richborough, que fueron el año pasado a Roma a iniciar las negociaciones con la Congregación para la Doctrina de la Fe, manifestaron: “Los anglicanos de la tradición católica querrán permanecer comprensiblemente dentro de la comunidad anglicana. Otros desearán actuar personalmente según su conciencia. Otro grupo comenzará a formar una caravana, como el pueblo de Israel cruzaba el desierto en busca de la Tierra Prometida.” En los Estados Unidos, un escritor de la revista jesuita America expresó su temor de que algunos recién llegados se vuelvan “nostálgicos, intolerantes anti-feministas y anti- gays”.


En la Universidad de Notre Dame, en Indiana, los eruditos pronosticaron una migración de católicos hacia el nuevo rito católico anglicano, debido a la inesperada libertad que concedería para casarse. El profesor Lawrence Cunningham calificó al movimiento del Vaticano como un “sensacional” respaldo a los sacerdotes casados, agregando que podría tener inmediatas repercusiones para los católicos. Se podría plantear nuevamente esta pregunta: “Si ellos pueden, ¿por qué no los sacerdotes de Roma?”


El arzobispo Robert Duncan, de la Iglesia Anglicana de Norteamérica, que rompió con la Iglesia Episcopal luego de la ordenación del gay Gene Robinson como obispo de New Hampshire, dijo: “Nos alegramos de que la Santa Sede haya abierto esta puerta, que representa otro paso en la cooperación y la relación entre nuestras iglesias.”


En Roma, Vittorio Messori, que ha escrito libros con el Papa, dijo que la comunidad anglicana ya estaba perdiendo seguidores debido a las mujeres y gays sacerdotes. Dijo que “en Londres van más musulmanes a las mezquitas que anglicanos a la iglesia”. “La migración de medio millón de anglicanos hacia Roma confirmará solamente esta tendencia.” (Trad. Elena Gómez)

jueves, 22 de octubre de 2009

COMENTARIO DE URGENCIA

Hace un rato, mientras pensaba en estas líneas que ahora escribo, caí en la cuenta de que hoy es 22 de octubre. Entonces se me hizo la luz.
Tenía la idea de hacer uno de esos comentarios que en la jerga periodística se llaman “de urgencia”: salta una noticia de especial relieve y, aun cuando no haya todavía suficiente información, se escribe un suelto que, al menos, ayude al lector a enmarcar el hecho en su contexto.
Se imaginan: ¿cómo no hablar de la decisión del Papa de erigir Ordinariatos Personales para los anglicanos que quieran incorporarse a la Iglesia Católica? Benedicto XVI ha sorprendido a todo el mundo –expertos vaticanistas incluidos, que no pudieron adelantar nada de un proyecto llevado adelante con ejemplar discreción- tomando una decisión histórica que, de un plumazo, resolverá un cisma de cinco siglos.
Ayer, después de leer la información sobre la rueda de prensa del Cardenal Levada, en la que anunció la decisión del Papa y la próxima publicación de la Constitución Apostólica con la que serán reguladas estas estructuras jurídicas, además de darle gracias a Dios y al Venerable Cardenal John Henry Newman, que pronto será Beato y seguramente ha tenido mucho que ver en este asunto, le dí gracias a Dios y recé especialmente por el Papa: “Dominus conservet eum et vivificet eum…” Pero fue hace un rato, como decía, cuando caí en la cuenta de que hoy es 22 de octubre.
Este día, en el año 1978, Juan Pablo II empezó oficialmente su pontificado. ¿Cómo no recordar su voz enérgica y animante, que aseguraba a todos los hombres: “¡No tengáis miedo! ¡Abrid las puertas a Cristo! ¡Abridlas de par en par! ¡No tengáis miedo!”. Aquella exhortación suya ha pasado a la Historia, pero no es historia: es un presente continuo.
¿Qué ha hecho Benedicto XVI, sino seguir al pie de la letra a su antecesor? Sin ningún miedo a las críticas que sin duda le llegarán, el Buen Pastor acaba de abrir la Puerta, para que puedan entrar por ella cientos de miles de ovejas que andaban perdidas desde hace siglos. Les ha dicho, simplemente: Follow Him!