jueves, 18 de febrero de 2010

LOS OBISPOS DE IRLANDA CON EL PAPA


Por la gravedad del tema, hay un revuelo informativo inusual sobre la reunión que ha mantenido el Papa con los obispos irlandeses. En La Iglesia en la prensa, blog que recomiendo, encuentro esta acertada valoración del hecho.

Me han llamado la atención varios aspectos de la reunión que el Papa mantuvo en Roma, el 15 y 16 de febrero, con los obispos de Irlanda para tratar de la dolorosa cuestión del abuso de menores cometido por algunos sacerdotes en los pasados decenios. Los sintetizo en estos tres: 1) la radicalidad con la que el Papa ha abordado el tema: no hay paños calientes ni consideraciones que puedan llevar a ocultar el dato objetivo de que se trata de crímenes; 2) el sentido de responsabilidad de los obispos irlandeses, que se asumen la culpa del fracaso para atajar eficazmente esos abusos (aunque en muchos casos, se trate de episodios lejanos en el tiempo); 3) la abundante cobertura informativa que se ha ofrecido de la reunión y la plena apertura a colaborar con la justicia civil.

Entre los numerosas crónicas y artículos publicados, me ha interesado lo que dice hoy Filippo di Giacomo en L'Unità, antiguo órgano del Partido Comunista Italiano. Se refiere a los prejuicios con que a veces se ha abordado el tema Iglesia y pedofilia, como si la culpa de los crímenes la tuviera el celibato. “En realidad, afirma, fuentes no confesionales fijan en el 0,3 por ciento el porcentaje de infamia para el clero católico, una cifra mucho más baja de la que afecta a otras categorías profesionales y a los ministros de otras religiones, los cuales al no ser católicos y al trabajar en tierras anglosajonas acaban -con toda justicia- ante los tribunales, pero son ignorados por la prensa, incluida la prensa católica”.

El veterano periodista Luigi Accattoli comentaba ayer en Liberal el dato positivo de que la Iglesia estuviera reaccionando, y enumeraba los pasos llevados a cabo por Benedicto XVI en estos casi cinco años de Pontificado. Anota Accattoli que ante el desolador panorama moral, la única institución que hace autocrítica es la Iglesia católica. Sin quitar nada a la gravedad de los casos, es significativo que “nuestra sociedad civil y política parece no advertir la corrupción omnipresente, el tráfico indecente y el prostíbulo que la están arrasando”.

Pienso que este episodio es una buena muestra práctica de una de las funciones del papado en la Iglesia, para aquellos que defienden a ultranza “la autonomía local frente a Roma”: si no hubiera sido por la reacción del Papa, la situación "local" estaría cada vez más empantanada, hubieran sido incapaces de salir del hoyo...

(Aquí se encuentra el Comunicado de Prensa sobre la reunión de Benedicto XVI con los obispos de Irlanda).

sábado, 13 de febrero de 2010

80 AÑOS DE LAS MUJERES DEL OPUS DEI

Me han impresionado las palabras de Benedicto XVI, el 13 de enero pasado, cuando decía que "los santos, guiados por la luz de Dios, son los auténticos reformadores de la vida de la Iglesia y de la sociedad". El 14 de febrero de 1930 (sólo 80 años han pasado) san Josemaría Escrivá de Balaguer, santo y guía de santos, descubrió que Dios quería que también hubiera mujeres en el Opus Dei. (Descubrió es el verbo exacto: él no había pensado en ellas).
Desde entonces hasta hoy, miles de mujeres de todo el mundo han encontrado en el espíritu de san Josemaría el modo de alcanzar la santidad. Casadas en su gran mayoría, como es natural, tratan de irradiar el espíritu cristiano desde sus familias. Y muchas otras mujeres han encontrado también que, cuando Dios llama a entregarle la vida entera, vale la pena decirle que sí.
Angela Fortunato, norteamericana, que trabaja en los servicios de sanidad de su país, cuenta en este video, con todo detalle, el proceso de su vocación.